Actividades básicas para educación emocional.

Ya hemos hablado aquí de la educación emocional y hemos descrito varias emociones junto con su función. Por si no los habéis leído, dejo una lista de los post sobre el tema a continuación:

Análisis de Inside Out
Las emociones… ¿por qué son tan importantes?
Emociones primarias y secundarias
Educación emocional: la tristeza
Educación emocional: la sorpresa

Cuando hablamos de educación emocional nos encontramos con algunos ejercicios básicos que hacer en el caso en el que necesitemos trabajar las emociones.

En este sentido, aconsejo estos 5 ejercicios y os animo a hacerlos. Además, existe todo tipo de material, tanto físico como apps, que nos permitirán trabajarlas de forma mucho más motivadora. Importante: las actividades de este post están recomendadas para educación infantil, sin embargo, según la necesidad que tengáis pueden ser adaptadas o realizadas para otras edades.

Pero, antes de comenzar con las actividades, recomiendo leer “El Emocionario” para saber definir e identificar las emociones.

1. Descubre las emociones:

Podemos ver una película, leer un cuento.. se trata de identificar las emociones de cada personaje y entender por qué se dan. ¿Por qué se sienten así? ¿Cómo sabemos que se siente así? ¿Cómo lo expresa?

Para la realización de esta actividad es muy recomendable trabajar antes el contenido, identificar nosotros las emociones y, sobre todo, preparar aquellas emociones en las que deseemos profundizar más. Por otro lado, será necesario que nos esforcemos en que todos los alumnos participen.

Si después de la actividad, además, hacemos un repaso a las emociones encontradas y somos capaces de imitarlas, el ejercicio será mucho más significativo.

2. ¡Eso me ha pasado a mí!

Esta actividad conllevará bastante preparación. En ella, los alumnos describirán situaciones en las que se han sentido de una determinada manera, así que hemos de tener en cuenta, primero, si hay niños que no desean compartir esas vivencias, y por otro, qué preguntas vamos a hacer para que las expresen.
Si no lo creemos adecuado, podemos hacer que se inventen las situaciones en las que creen que sentirían esa emoción.

Nos sentamos en círculo y ponemos música de fondo. Podemos hacer un breve ejercicio de relajación antes, o trabajar un poco la unión del grupo para crear un clima de confianza.

Entre todos, enumeraremos las emociones que creemos que podemos sentir. Después, la persona que dirige la actividad, explicará una experiencia en la que haya sentido una emoción, y los alumnos deberán seguir poniendo ejemplos.

La idea, es que además sepamos identificar cómo expresamos esa emoción ¿qué hicimos cuando nos sentimos así?

3. El semáforo.

Nos sentaremos en círculo y cada alumno tendrá un globo rojo, verde y amarillo. Así, vamos a pensar en circunstancias en las que nos hayamos enfadado mucho. En esos momentos en los que tenemos rabietas y no sabemos controlarnos.
El globo rojo será nuestra señal de STOP y significará que necesitamos parar a pensar cuando nos enfrentamos a esas situaciones.
El amarillo, significará PRECAUCIÓN, y necesitaremos tener cuidado en esos momentos.
El verde significará ADELANTE. ¡Reaccionamos bien!

La persona que guía la actividad puede poner un ejemplo en la que ellos pueden enfadarse. Los alumnos explican cómo reaccionan ante esa situación y todos savamos los globos en función de lo que creemos que debería hacer. Así, si tenemos un globo amarillo, pensaremos en por qué debemos tener cuidado con nuestra reacción y si tenemos el rojo, el guía deberá explicar alternativas que nos sirvan para reaccionar ante esas situaciones.

4. Dibujando emociones.

Esta actividad despierta bastante la creatividad, y será una forma de expresar nuestras emociones.

Es muy sencillo, la persona que guía la actividad propone una emoción, y, con el material que deseen los alumnos, la plasmarán el papel.

Esta actividad no sólo sirve como desahogo, también nos ayuda a mejorar la expresión artística. Os animo a hacer un mural de las emociones con todos los dibujos, veréis qué bien queda :).

5. ¿Cómo estás?

Esta es la típica actividad para identificar emociones en el otro. Para hacerla hay muchas opciones: dibujos, apps, caretas… Yo he escogido un material que me ha gustado bastante y que he podido probar: Emotiblocks, de Miniland. Se trata de un material genial para trabajar la identificación de emociones, que podéis encontrar en Dideco (ya sabéis que con el código: INCUBADORA tenéis un 10% de descuento).

Me encantó este material porque no es el típico sistema de tarjetas para reconocer emociones. En él, encontramos 6 personajes (que deberemos construir nosotros, nos vienen bloques con su cuerpo, cara y pelo) y 6 tarjetas para realizar las actividades con los personajes. Todo incluido en una maleta bastante práctica, la verdad.

Como vemos, incluyendo los personajes y diferentes opciones de construcción, tenemos la oportunidad de involucrarnos mucho más en la actividad y que el aprendizaje sea más significativo que si simplemente usamos tarjetas. Hay que tener en cuenta que son las experiencias las que hacen que asimilemos más los aprendizajes, por lo que me parece un material ideal (aunque, está claro, podríamos involucrarnos más añadiendo otras actividades).

Emotiblocks tiene diferentes dinámicas de juego. A través de las tarjetas podemos ver en una cara una persona expresando una emoción, y en la otra, diferentes emociones entre las que deberemos escoger.
Por otro lado, también podemos construir nuestro personaje en base a la emoción que encontremos en la tarjeta, o poniendo todo el material bocabajo, jugando a emparejar el personaje con la opción correspondiente.

Se trata de un material útil no sólo por las modalidades de juego que ofrece, también por la cantidad de aplicaciones que podemos darle si tienen un poco de imaginación. Sin duda, un material recomendadísimo para trabajar la identificación de emociones.

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