Dislexia: diagnóstico, detección y protocolos de actuación

Esta vez toca hablar sobre dislexia. Aunque ya hicimos algún post al respecto, no viene mal recordar qué es, cómo reconocerla y algunos recursos para trabajar con ella. Esta vez, trataremos el diagnóstico, detección y los protocolos de actuación.

¿Qué es la dislexia?

Cuando hablamos de dislexia, nos referimos a un trastorno específico del aprendizaje de la lectoescritura. Es trastorno de aprendizaje más frecuente entre los niños y niñas en edad escolar y su prevalencia es del 5 al 15% en niños y niñas, y e calcula que de un 4% en adultos, aunque este último dato es difícil de contrastar.

Cuando hablamos de dislexia nos referimos a dificultades en la lectura (problemas para el reconocimiento de palabras, dificultad en la descodificación, dificultad en el deletreo…).

El diagnóstico

Cuando hablamos de diagnóstico, en el manual DSM-V, nos referimos a un trastorno específico del aprendizaje. Según el manual, entendemos que “se diagnostica cuando hay déficits específicos en la capacidad del individuo para percibir o procesar información eficientemente y con precisión”. Se trata de un trastorno del neurodesarrollo que suele presentarse durante los primeros años escolares y que se caracteriza por “dificultades persistentes que impiden el aprendizaje de las aptitudes académicas básicas de lectura, escritura y matemáticas”. Este trastorno no tiene que ver nada con la inteligencia de las personas y puede manifestarse solo cuando hay ciertos niveles o barreras en los estudios o evaluaciones.

Criterios diagnósticos DSM V

Para poder realizar un diagnóstico de este trastorno, según el DSM V, tenemos los siguientes criterios:

  • Dificultad en el aprendizaje y el uso de las aptitudes académicas, con al menos uno de los siguientes síntomas siendo persistente durante más de seis meses a pesar de intervención para solventar las dificultades observadas:
    • Lectura de palabras imprecisa o lenta. Necesita mucho esfuerzo para leer (lee palabras incorrectamente, no expresa bien las palabras, se apresura a decir una palabra antes de leerla).
    • No comprende o que lee.
    • Tiene problemas de ortografía (añade o sustituye vocales o consonantes, las omite…).
    • Dificultades en la expresión escrita (organiza mal el texto y las ideas, problemas gramaticales y con signos de puntuación…).
    • Problemas para dominar el sentido numérico, los datos y el cálculo.
    • Dificultades de razonamiento matemático (aplicar lo aprendido a la resolución problemas…).
  • Estas dificultades académicas están significativamente (y de modo cuantificable) por debajo de lo esperado para la edad del niño o niña y dificultan significativamente su calidad de vida académica o laboral.
  • Estos problemas pueden manifestarse en edad escolar o aparecer cuando llega un reto que nos exige un nivel mayor en una aptitud en la que ya hemos llegado al límite.
  • Además, las dificultades de aprendizaje que citaba anteriormente no se explican mejor por otro tipo de diversidad funcional o trastorno o por el ambiente educativo (directrices educativas confusas…).

Para ver si cumplimos con estos criterios, hemos de realizar un análisis de toda nuestra historia. Es importante captar información del centro educativo, familia, médicos y hemos de observar y realizar pruebas de evaluación que nos permitan recabar toda la información posible.

El trastorno específico del aprendizaje puede ser: con dificultades en la lectura, escritura o matemáticas. Cuando hablamos de dislexia, nosotros nos referimos al trastorno específico del aprendizaje con dificultades en lectura y escritura.

Dificultades en la lectura y escritura

Los especificados para detectar si las dificultades se dan en la lectura y escritura son los siguientes:

  • Precisión en la lectura de palabras
  • Velocidad o fluidez en la lectura
  • Comprensión lectora
  • Ortografía
  • Corrección gramatical y puntuación
  • Claridad y organización en la escritura

Gravedad del trastorno específico del aprendizaje

Según el manual, es necesario que sepamos clasificar el trastorno específico de aprendizaje en tres niveles.

Leve: Aunque tiene algunas dificultades (en una o dos áreas académicas) la persona es capaz de compensarlas con ayuda adecuada.

Moderado: Las dificultades empiezan a ser notables (en una o dos áreas académicas) pero la persona no es capaz de compensarlas. Los apoyos y adaptaciones realizados en este nivel de  gravedad son más especializados, y los necesita durante las horas de clase.

Grave: Las dificultades son graves y afectan a varias áreas académicas. Si no se realizan adaptaciones específicas e individualizadas la persona no podrá avanzar en ellas y aún teniendo todas las herramientas puede que sigamos teniendo dificultades con algunas actividades.

 

Detectar la dislexia

Aunque yo haya explicado qué dice el DSM V en cuanto a criterios diagnósticos, es importante que estos criterios los interprete un profesional. En este sentido, la información que he dado sobre el tema es orientativa. La información es poder, sí, pero hemos de saber cómo interpretarla y por ello es importante que, si desde el colegio y la familia sospechamos que hay un trastorno específico del aprendizaje, sea un profesional quien realice toda la recogida de información necesaria para realizar un buen diagnóstico y actuar.

Respecto a los criterios diagnóstico, en muchos casos nos encontramos con personas que, pese a no cumplir todos los criterios sí tienen una dificultad en el aprendizaje. En ese caso, no podríamso tener un diagnóstico propiamente dicho (y aquí hablo en general, del trastorno que sea) pero nuestra responsabilidad para evaluar si esas dificultades son leves, moderadas o graves e implementar intervenciones para mejorar sigue estando, con o sin diagnóstico. Si hemos sido capaces de ver dónde hay problemas, tendremos que implementar soluciones.

Ejemplos para detectarla

  • Realiza rotaciones con letras simétricas como b o d, p o q
  • Omite o añade sílabas o palabras cuando escribe y lee.
  • Les cuesta identificar letras, por lo que la lectura suele ser lenta y poco fluida.
  • Realiza inversiones en sílabas, letras o palabras. De forma que cambia el orden de las mismas.
  • Realiza uniones o fragmentaciones. Es decir, junta o separa palabras de forma inadecuada.
  • Tienen dificultades mayores que los del grupo clase para interiorizar normas de ortografía
  • No organizan bien los textos y el uso de conectores es pobre.
  • Les cuesta organizar su caligrafía y el espacio al escribir.
  • Dificultades en la comprensión lectora.

 

Protocolo de detección y actuación en dislexia: PRODISLEX

Desde DISFAM y la UIB han creado unos protocolos para la detección y actuación en dislexia. Me parecen protocolos que, si bien no deben ser nuestra única información, pueden aportarnos una hipótesis acerca del diagnóstico o las dificultades de aprendizaje que encontremos. Estos protocolos nos ofrecen un instrumento para recopilar información, así como indicaciones de intervención que pueden sernos muy útiles. Existen diferentes protocolos según la etapa en la que nos encontremos. Podéis encontraros en la web de DISFAM, aunque os dejo aquí abajo los enlaces.

Educación infantil

Primer ciclo de educación primaria

Segundo ciclo de educación primaria

Tercer ciclo de educación primaria

Primer ciclo de educación secundaria

Segundo ciclo de educación secundaria

Bachillerato

FP Grado medio

 FP Grado superior

Si queréis conocer mis recursos favoritos para trabajar con peques con dislexia, hace poco escribí aquí sobre el tema.

 

 

 

 

 

 

 

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