El juego como herramienta educativa

Los que me seguís desde hace tiempo ya sabréis que me encanta usar recursos más o menos innovadores para trabajar. Evidentemente, nunca pierdo de vista los más tradicionales, pero normalmente consigo trabajar mucho mejor usando apps, plataformas webs de recursos, videojuegos o incluso juegos de mesa. El por qué ya os lo imagináis: les motiva y me permite trabajar mucho mejor con ellos.

Normalmente suelo hacer posts hablando de esos recursos. Sean puramente educativos o no. Creo que, como profesionales en educación (o psicología) no se trata de que tengamos únicamente que trabajar con material que tiene un objetivo educativo concreto. Debemos saber analizar los recursos a nuestro alcance y usarlos con el objetivo que tengamos nosotros. Es decir, no se trata de que un videojuego o juego de mesa esté concebido desde el principio como algo educativo, si no de saber encontrar particularidades y puntos fuertes que hagan que podamos usar ese juego para trabajar.

Videojuegos: Saliendo de Minecraft

La muestra de lo que digo, es Minecraft. Se ha convertido en el juego del aula por excelencia. Y he de decir que sí, es un juego con muchísimas posibilidades, la verdad es que nos permite hacer cosas increíbles y, ahora, gracias a Minecraft Education tenemos más posibilidades que antes sobre todo en lo relacionado a la interacción entre profesor – alumno.

Sin embargo, creo que debemos mirar más allá. Hay más videojuegos que pueden ayudarnos con diversos temas y que podemos usar en el aula, solo tenemos que ser capaces de entenderlos, analizarlos y saber aplicarlos en clase. En este sentido, si me permitís una recomendación, suelo leer bastante a Todas Gamers. Sus posts sobre videojuegos suelen ir más allá de una review habitual. Suelen darnos pistas sobre aspectos del videojuego que otras webs no nos suelen dar y eso me ayuda a seleccionar con qué juego podría trabajar un contenido. Además, con el tono con el que suelen escribir y las reflexiones que suelen hacer, leerlas, al menos para mí, es hasta una forma de relajarme después del curro. Un ejemplo de review que os puede animar a usar un videojuego para comprender conceptos como la depresión (y que para trabajar en bachillerato a mí me parece ideal), es la que hicieron sobre The cat lady.

Soy consciente de que pertenezco a un grupo de profesionales que ha abrazo los videojuegos y las nuevas tecnologías aplicadas a educación y psicología casi desde el principio. No es que haya jugado siempre a videojuegos, de hecho, soy bastante pésima jugando. De pequeña me sentaba a ver a mi hermano jugar en su primer ordenador (uno de los primeros que sacaron para poder tener en casa). Recuerdo que era un juego de fútbol donde los gráficos no eran más que fondo negro y líneas verdes. Crecí viendo a mis primos jugar en la Play Station 1  y, de vez en cuando, jugaba a Tombi, Spyro… También jugábamos a Mario con la Nintendo 64 y ya después llegó Rayman (el único que juego que yo tenía en casa para PC). En mi adolescencia no es que haya jugado más. Alguna partida de Tekken, Soul Calibur y sí, el único juego que me pasé enterito fue Devil May Cry. Vamos, con esto os quiero decir que no es que tenga una gran trayectoria gamer. Pensaba que era bastante mala jugando así que solía o mirar o jugar puntualmente.

Lo que sí que creo, es que haber tenido ese contacto tan ligerito, me permitió luego acercarme algo más a los videojuegos. Conforme he crecido he ido comprando más y más (que mi cumpleaños coincida con las ofertas de verano de Steam no ayuda). Y aunque con League of Legends y su comunidad confirmé que efectivamente soy malísima jugando, disfruto muchísimo haciéndolo. Y como yo, otros muchos profesionales en educación o psicología que conozco. Así que, si por un casual, compis, me estáis leyendo ¿por qué no repensar qué videojuegos pueden aplicarse para trabajar un contenido u otro yendo más allá de adaptar el propio videojuego al aula? No me malinterpretéis. No critico Minecraft. He hecho publicaciones hablando sobre cómo aplicarlo en educación o las posibilidades que tiene. Pero creo que tenemos mil posibilidades ahí fuera, solo hay que encontrarlas.

Dejo ya la reflexión de tema videojueguil, pero antes, me gustaría dejaros con un post de Todas Gamers con información y consejos sobre videojuegos para familias (y añado, profesionales), en el que además derriban los mitos que solemos tener en cuanto a los mismos.

Juegos de mesa

Algo que me llama la atención es cómo somos capaces de entender que un juego de mesa es totalmente válido para trabajar diferentes contenidos o capacidades, pero aún nos cuesta aplicar esto en videojuegos. Sí, hay juegos de mesa completamente adaptados al aula o que nos ayudan con temas más relacionados con competencias en materias concretas y luego os hablaré de uno, pero también hay otros juegos con los que podemos trabajar contenidos sin que estén pensados para ello (o al menos, su diseño no fue con ese objetivo).

En este aspecto, uno de los profesionales que más identifico como adicto al uso de juegos de mesa en educación es Fernando Trujillo. Le he visto usar diferentes juegos para aplicar al aula. Algunos puramente educativos, otros que yo misma he tenido en casa para pasar una buena tarde con amigos. ¿Ejemplos?

  • Dixit: Ya os he hablado alguna vez de cómo potencia la creatividad y además nos permite despejar la mente. Tenéis el post en el que os hablo de él aquí.
  • Érase una vez: Espero poder hablaros pronto de él por aquí, básicamente, gracias al juego podremos trabajar el storytelling y la narración. Al igual que con Story Cubes.
  • También podríamos hablar de Black Stories pero, en este caso, ojo con el contenido, que no es que sea un juego adecuado para trabajar a ciertas edades.
  • TimeLine con contenido que nos enseña desde momentos históricos importantes, hasta inventos, ciencia, música o cine. Así, existen diferentes juegos del mismo estilo con los que podremos trabajar contenidos muy diferentes, siempre con la misma dinámica.
  • Catan es otro juego que dará de sí si lo usamos para trabajar en el aula. Sobre gestión de recursos o habilidades de negociación no es el único, pero es un buen ejemplo, al igual de Carcassonne.

Letra a Letra

Fuente: Dideco

Y, finalmente, aquí llega el juego del que precisamente quería hablaros hoy. Se trata de un juego de mesa sencillito y muy fácil de transportar. Está pensado para dos o más jugadores de 10 años en adelante.

Está compuesto por 100 cartas. Cada carta tiene forma redonda está diseñada a modo diana. Con una zona exterior negra, una intermedia roja y finalmente, otra en el centro azul. En cada zona hay escrita una palabra, que seguramente nos costará leer a la primera por cómo están repartidas las letras a lo largo de toda la zona. Además, la parte trasera de cada carta es de color negro, rojo o azul.

La dinámica de juego es bastante sencilla.

  • Se mezclan las cartas y se colocan en el centro de la mesa, en un único montón y boca arriba.
  • Tapamos la primera carta con la mano para que nadie pueda ponerse a leer hasta que el juego comience.
  • Cuando todos estemos listos, dejamos de tapar la carta y comenzamos a jugar: todos los jugadores deberán intentar leer correctamente la palabra escrita en la zona negra (siempre comenzamos por esta zona). El que lea correctamente la palabra primero, se lleva la carta y la pone boca abajo en su lado de la mesa. El color que tenga la carta en su parte trasera, nos indicará qué zona debemos leer de la siguiente carta del montón central. Gana el que consiga tener 10 cartas, es decir, el que haya leído correctamente 10 palabras a la primera.

 

Letra a letra

Para comprender un poco mejor la forma de las cartas, vemos dos en esta foto. En la carta que está a la derecha podemos leer:

Zona negra: TOSTADOR

Zona roja: IMPEDIR

Zona azul: FORMA

 

¿Para qué lo uso?

Ahora mismo lo trabajo para:

  • Aprender vocabulario: si es necesario, cuando alguien ha leído la carta correctamente hablamos sobre su significado. También intento que clasifiquen la palabra: si es un verbo, un adjetivo, un sustantivo…
  • Trabajar la concentración y la agilidad mental.
  • Aunque puede resultar complicado y tendréis que adaptar los tiempos, lo uso también para mejorar la lectura y pronunciación en alumnos con dislexia. Aunque repito, ojo porque si el juego va demasiado rápido podemos tener problemas.

La verdad es que es un material con el que me está gustando bastante trabajar y quería recomendaros, pero también me apetecía un poco contaros con qué herramientas me gusta trabajar en general. Si os ha gustado el juego y queréis adquirirlo, podéis hacerlo a través de la web de Dideco. Os recuerdo que en la barra lateral el blog tenéis un descuento :).

 

 

 

 

 

 

 

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Mostrando 4 comentarios
  • Araceli Sansano
    Responder

    Es cierto que en la educación es totalmente necesario el juego. En mi opinión, no creo que sea adecuado que a un niño de 3 años se le siente en un pupitre y se le obligue a estar varias horas sin poder levantarse. Creo que los niños deben aprender mediante el juego, haciendo cosas que les estimule, motive y relacionándose con otros niños, ya que así aprenderán también muchas otras cosas, sin olvidar que también deben tener unas normas y obligaciones. Se tienen que trabajar los recursos que tenemos a estro alcance para poder utilizarlos como herramientas útiles para educar.

  • Oksana
    Responder

    Hola Vanesa,
    Estoy muy de acuerdo con esta entrada, considero que los niños aprenden mucho jugando y no es verdad eso que dicen que los videojuegos no tienen ningún fin educativo o los únicos juegos que están pensados para ello son los tradicionales. Un buen maestro, pedagogo o psicólogo puede ver lo educativo en muchos videojuegos que a primera vista no se aprecian y a partir de allí desarrollar todo un programa de actuación educativa. Considero que todos los juegos, ya sean de videoconsola o de mesa, potencian y trabajan determinadas características en los niños, que en un futuro las controlarán sin ser conscientes de que lo han aprendido jugando. Además, yo creo que para los niños aprender jugando no se les asocia con la obligación de estudiar y por ello son más propensos a dejarse enseñar y absorben los conocimientos de una manera diferente. Sin duda considero que al menos en infantil y en primaria los profesores deberían usar esta metodología para dar sus clases y no cansen a los niños con clases magistrales cuando esto se puede evitar.
    ¡Un saludo!

  • Isabel
    Responder

    En mi opinión el juego favorece el aprendizaje, pues motiva a los niños a tener un mayor interés por el conocimiento. Considero que a través del juego se puede hacer al alumno protagonista de su propio proceso de aprendizaje ofreciéndole un papel activo. Además, la introducción del juego en las aulas les facilita la relación con sus compañeros, de manera que los beneficios no inciden únicamente sobre el desarrollo cognitivo sino también sobre el social y el comunicativo.

  • Anais
    Responder

    Trabajo en una tienda de juegos de mesa desde hace unos meses, y hay centenares de juegos para niños (Haba, devir…) muy educativos, divertidos y entretenidos para los niños!!
    Pásate cuando quieras y hablamos sobre los mas recomendables.

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