Videojuegos y educación I: Recomendaciones básicas y código PEGI.

Hoy os traigo una entrada que considero de vital importancia para familias y educadores. Las videoconsolas ya forman parte de nuestra vida diaria y, sobre todo, de la vida de los peques de la casa, por ello es importante que conozcamos las principales claves a tener en cuenta a la hora de comprar videojuegos además de conocer las ventajas que tienen. 

Voy a organizar este tema en distintas entradas, ya que creo que quedará más claro. En esta me gustaría incluir algunas recomendaciones básicas y los códigos PEGI, que nos guiarán a la hora de elegir un videojuego, dependiendo del usuario al que esté destinado.

Para comenzar, me gustaría aclarar que me encantan los videojuegos y que esta entrada no va a ser una crítica hacia ellos. Me parece bien que cada uno de su opinión y pueda criticar más o menos un videojuego (al igual que se puede criticar una novela, película, programa de televisión, etc.) sin embargo, considero que es mucho mas útil hacer una entrada que informe sobre el uso responsable y con sentido común de videojuegos que poner barreras al campo

Recomendaciones básicas

Vamos a empezar desde lo general hasta lo más particular. Por ello me gustaría plasmar aquí una serie de recomendaciones que me parecen importantes, tanto como usuaria de videojuegos como por pedagoga y tita de mis sobrinos que soy:

 

1.- Pon la videoconsola en el salón, así podrás controlar las horas que se está delante de ella (tanto para los pequeños como para los mayores, que a veces comenzamos con un juego y tiramos demasiadas horas a la basura, sin dosificar). 

 
2.- Juguemos en familia. Tenemos en casa una oportunidad única para poder pasar ratos en familia, ¿Por qué no aprovecharla? existen numerosos juegos para todos los públicos en todas las consolas que podemos usar con los más pequeños, y otros tantos que podremos disfrutar teniendo en cuenta el código PEGI (más adelante explico qué es esto del código PEGI).
 
3.- Pongamos unas normas. Vamos a ver como usamos lo que tenemos, vamos a poner normas no sólo de límites horarios, la consola es de todos, y todos somos responsables de ella, podemos fomentar la responsabilidad de los menores (y no tan menores) poniendo unas normas de uso y unas obligaciones que cumplir.

Quizá para que estas normas se asimilen mejor, habrá que redactarlas entre todos, incluso podrían ser firmadas, a modo de contrato, por todos los miembros de la familia. 

 
4.- Elijamos juegos entre todos. Si bien existen videojuegos educativos (sobre todo para determinadas plataformas) también existen otros que simplemente son de uso y disfrute. Vamos a elegirlos entre todos, vigilando los límites, y si tenemos algún juego para nosotros que no es adecuado para otras edades, vamos a incluir en la lista de normas anterior a qué juegos podemos jugar y a cuáles no.

 ¿Es el juego adecuado?

Cuando compramos un videojuego debemos ser responsables y saber si la persona que va a jugar a él tiene suficiente madurez para hacerlo. Es decir, si el videojuego contiene algún tipo de escenas que pensemos que pueden influir en un menor, deberíamos estudiar si antes no habría que trabajar ciertos temas con él. La industria del videojuego ofrece un gran abanico de posibilidades, no podemos caer en el uso irresponsable de éstos, ni como usuarios ni como responsables de los menores que nos rodean.

Ahora bien, después de estos consejos generales, me gustaría explicar qué es el famoso código PEGI.

PEGI significa: Pan European Game Information, se trata de un sistema de clasificación por edades que se atribuye a los videojuegos, como guía que facilita a los compradores de videojuegos elegir el juego que más convenga teniendo en cuenta la edad del menor que va a hacer uso de ellos. Estas clasificaciones están visibles en cada videojuego por medio de unas marcas que aparecen en las carátulas de éste (también se incluyen en los trailers de los mismos). Existen dos tipos de marcas, unas de edad y otras que se refieren al contenido del videojuego. 

Las marcas que indican los niveles de edad son las siguientes:

 

Esta marca se usa para juegos recomendados para todas las edades. Videojuegos de deportes (como FIFA, SSX, etc.), los juegos de aventuras como supermario, sonic, etc. Citando a la página web que ofrece la información de PEGI podemos decir que “el contenido de los juegos con esta clasificación se considera apto para todos los grupos de edades. Se acepta cierto grado de violencia dentro de un contexto cómico (por lo general, formas de violencia típicas de dibujos animados como Bugs Bunny o Tom y Jerry). El niño no debería poder relacionar los personajes de la pantalla con personajes de la vida real, los personajes del juego deben formar parte exclusivamente del ámbito de la fantasía. El juego no debe contener sonidos ni imágenes que puedan asustar o amedrentar a los niños pequeños. No debe oírse lenguaje soez.”

Por lo que podemos estar tranquilos de jugar a los juegos que contienen esta marca con los pequeños de la casa.

Estas marcas la contienen videojuegos que, aunque en principio podrían estar enmarcados en PEGI 3, tienen contenidos que pueden asustar, por lo que debemos informarnos antes (ver gameplays o trailers) de comprar el juego, y si decidimos usarlo, seria mejor jugar nosotros también si creemos que los pequeños pueden asustarse. 
Aquí ya empezamos a subir un poco el nivel de la clasificación. Los videojuegos clasificados en esta categoría incluyen contenidos que pueden herir la sensibilidad de determinados grupos de edad (menores de doce años). Se entiende que este tipo de videojuegos pueden contener imagenes violentas o desnudos algo mas gráficos, con un lenguaje soez más bien suave. Algunos ejemplos pueden ser: Fable The Journey, Final Fantasy XI, III…
Esta clasificación la obtienen juegos con escenas de violencia y sexo que se pueden llegar a asemejar bastante a la vida real, se presentan actividades delictivas, uso de drogas, y un lenguaje más soez que en la clasificación anterior. 
Si vemos esta clasificación en un videojuego tendremos que saber que solo está recomendado para adultos ya que su contenido puede dañar sensibilidades de los menores, incluyendo respresentación de violencia brutal. 
Estos son las clasificaciones de edad para los videojuegos, como ya he dicho en las recomendaciones, no se trata de solo ver la edad, es decir, puede que haya chicos y chicas mayores de dieciséis años que no tengan la madurez suficiente para jugar a determinado juego que incluye violencia y que no vayan a saber distinguir ficción de realidad, si vamos a regalar un juego a estos chicos, quizá primero debamos solucionar este problema antes, porque al fin y al cabo, seremos los responsables.
A continuación vamos a ver las marcas que se definen al contenido del videojuego. Son los descriptores:
videojuegos
Finalmente, si queréis ver qué código tiene un videojuego en concreto, podemos entrar aquí, buscar el juego en concreto y así podremos ver si es adecuado regalarlo o no. 
Hasta aquí la primera entrada. En las próximas semanas irán cayendo las nuevas entregas, pero antes quería empezar por lo básico, que para mí es esencial. Yo soy usuaria habitual de videojuegos, hay personas que no lo son y que no tienen por qué conocer este mundo, pero sí son susceptibles de regalar videojuegos o videoconsolas en navidad, cumpleaños, etc. Por lo que creo que tener en cuenta las recomendaciones anteriores y conocer el código PEGI es de vital importancia. 
Y para terminar, abro debate: ¿Qué os parece el código PEGI? ¿Creéis que podría mejorarse? ¡Poned a calentar vuestra cabecita!
Pd: Si es la primera vez que visitas el blog, puedes entrar aquí para que entre todos podamos definir qué es pedagogía.
 


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Mostrando 6 comentarios
  • Vanessa Ortega Jiménez
    Responder

    Al desactivar la opción de comentarios G+ se borran aquí los que habíais hecho, así que los recopilo todos aquí,
    ¡Un saludo!

    Anjara Valle ha compartido tu publicación del blog en Google+
    Es muy importante conocer lo que compramos y para quién lo compramos

    Sofia Herrera de Alvaro ha compartido tu publicación del blog en Google+

    Patricia Domínguez ha comentado tu entrada de blog
    Me parece importantísimo el consejo que das sobre poner la videoconsola en el salón. ¿Qué opinas del uso de videoconsolas portátiles para niños? (PSP, Nintendo, etc). Y profundizando en el tema: qué relación puede tener el uso de videojuegos en infancia; en adolescencia no me meto con el desarrollo del niño/a? Por ejemplo, la noción del tiempo es muy distinta jugando a un videojuego que haciendo otra actividad que requiera más esfuerzo mental (leyendo o pintando), ¿eso no puede derivar en niños extremadamente impacientes?

    En fin, que este tema te dará casi para hacer un blog entero! Tengo ganas de ver las siguientes entradas 🙂

    Y muy útil el enlace de PEGI 🙂

    Un saludo!

  • Vanessa Ortega Jiménez
    Responder

    Víctor Murcia ha contestado a Patricia Domínguez
    Si me permites, como usuario de videojuegos que soy desde hace 25 años, voy a dejarte mi humilde opinión.

    El uso de videoconsolas portátiles tiene ciertas ventajas, puede ser un entretenimiento durante viajes largos, unas vacaciones, etc., pero también puede ser motivo de grandes pérdidas de tiempo libre si no se mantiene la videoconsola fuera de su alcance y solo permitir jugar al niño cuando se le puede tener vigilado. Por otro lado, este incremento de horas con la videoconsola va en detrimento de las horas que pasa relacionándose directamente con otros niños y no a través de, ya sea la consola portátil, sea el whatsapp, sea tuenti, twitter, etc. lo que incluso puede llegar a afectar al desarrollo normal de las habilidades sociales básicas, en casos extremos.

    También existen numerosos estudios que demuestran la influencia positiva de los videojuegos en los niños, con beneficios tales como: mejora de los planteamientos tácticos y de la planificación estratégica, mayor capacidad para analizar y resolver problemas, mejoras en la toma rápida de decisiones, mejor orientación espacial, mejoras en el desarrollo de la memoria y de las habilidades psicomotoras, entre un 10-20% más de capacidad perceptiva y cognitiva frente a no jugadores, mayor capacidad de adaptación y en menor tiempo. Se han observado con el uso de ciertos tipos concretos de videojuego, beneficios los cuales también se dan en personas adultas como "significantes aumentos en la materia gris, concretamente en tres áreas del cerebro en la parte derecha de la formación del hipocampo, del córtex prefrontal y de la bilateral del cerebelo en el grupo de los jugadores con respecto a los otros, así como prevención de enfermedades degenerativas como el alzheimer.

  • Vanessa Ortega Jiménez
    Responder

    Pero, sobre todo, lo que hemos de tener en cuenta es que la mayoría de modelos educativos de países industrializados están dando pruebas de ser claramente insuficientes a la hora de estimular el desarrollo total de las habilidades cognitivas y psicomotoras de los niños, no tienes más que "ver el patio". Esto hace que cuando los niños conozcan "los videojuegos", la estimulación cerebral es tal, que el niño literalmente se "engancha" porque no hay nada tan entretenido a su alrededor como un videojuego para su cerebro en desarrollo, lo cual es algo muy a tener en cuenta si no se va a poder vigilar o mantener alejado de la consola al niño cuando no haya un adulto cerca.

    Si bien soy partidario de no restringir el uso de los videojuegos a los niños, sí es cierto que debe haber ciertas restricciones o "normas", esto es: límites horarios, "obligarle" a relacionarse también con los demás niños que la consola no sea su única forma de divertirse, o por ejemplo, promover su uso como una recompensa para después de los deberes, o para fines de semana. Es importante supervisar en todo momento la actividad del niño frente al videojuego, porque como bien apuntaba Vanesa, es fácil perder la noción del tiempo y de las horas frente a un entretenimiento que te sumerge tan de lleno. Piensa que no es como ver una película, sino como si vieras una película y lo que le pasa a los protagonistas te pasara a ti directamente, y que no estás simplemente visionando cómo el protagonista salta para esquivar un objeto peligroso que se le aproxima, sino que o saltas tú mismo o el protagonista acabará mal, y es una decisión que has de tomar rápidamente, lo cual incrementa la implicación emocional. Si el videojuego está bien hecho, la sensación de estar viviéndolo tú mismo puede ser tan real que ni siquiera el cine la igualaría.

    Además, a todo esto a tener en cuenta, tienes que sumarle que hoy día las videoconsolas ya no son puramente consolas, son más algo así como "centros de ocio multimedia", entre los cuales está la navegación por internet, el juego on line donde se relacionarán directamente con personas desconocidas de todo el mundo, de todos los tipos y de todas las edades, e incluso acceso directo a redes sociales, contenidos de TV, etc.

    Los beneficios cerebrales en el niño son a largo plazo, durante la adolescencia seguirán siendo significativamente más certeros y rápidos en muchos procesos cerebrales que los demás niños, pero hay que tener muy en cuenta el desarrollo de las habilidades sociales, el cual prácticamente siempre se verá afectado en mayor o menor medida. La clave está en el equilibrio.

    Espero haberte aclarado algo 😉

  • Vanessa Ortega Jiménez
    Responder

    Patricia Domínguez ha contestado a Patricia Domínguez
    +Víctor Murcia WOW!!! Muchas gracias por darnos tu visión, qué completo!

    No sabía que existía eso del control parental. Supongo que al final es lo de siempre, que si tienes un crío te molestes en invertir tiempo en él y en investigar un poquito.

    Respecto a los beneficios que comentas, lo del aprendizaje de idiomas en videojuegos no doblados si que lo he visto y me parece muy positivo; conozco gente de mi quinta que sabe más inglés por estos que por el colegio.

    ¿Hay algún sistema tipo los códigos PEGI que refleje las ventajas que tiene el videojuego en el desarrollo del niño? ¿O eso ya se deja al interés que tengan los padres en averiguarlo?

    Seguramente me he expresado mal con lo de "esfuerzo mental", supongo que ahora hay muchas más alternativas. Lo que me vino a la mente fue la "generación Pokemon", que por cierto creo que refleja muy bien todos los aspectos negativos que has comentado sobre la falta de control y desconocimiento de los padres.

    Creo que es clave lo que dices sobre el "enganche" ("porque no hay nada tan entretenido a su alrededor como un videojuego para su cerebro en desarrollo"). Supongo que eso es lo que más asusta, que el niño no tenga alternativas que le resulten llamativas y viva por y para la videoconsola.

    De la TV, las RRSS y el móvil ya ni hablamos, aunque creo que existe una confusión de estos sistemas con los videojuegos y al final se mete todo en el mismo saco (o "todo vale" o "todo es caca"). Pero vamos, que para eso están entradas como esta y comentarios como el tuyo 🙂

    Un saludo!

  • Vanessa Ortega Jiménez
    Responder

    Víctor Murcia ha contestado a Patricia Domínguez
    +Patricia Domínguez

    El control parental nació hace ya más de una década, con el uso más generalizado de los ordenadores y su extensión al resto de la familia, concretamente para los niños. Las videoconsolas modernas lo incluyen y he decir que funciona bastante bien, llegando incluso a no permitirte abrir ciertas páginas de internet, o la omisión parcial de escenas en los videojuegos. Además, suelen estar protegidos por contraseña, la cual muchas veces incluso se interpondrá entre el padre y el control parental, al no dar los padres con la contraseña porque no han leído el manual de instrucciones.

    Lo que decimos de los idiomas, tampoco es magia de poner al niño delante del videojuego y que aprenda, aunque sí es cierto que su oído se acostumbra a los fonemas de otras lenguas, lo que necesitan para concretar y que realmente les aporte algo es un refuerzo o apoyo, ya sea un adulto de referencia a quien le preguntarán todas las palabras de vocabulario que no tengan, o un diccionario español-inglés, clases particulares, etc. También está el hecho de que los videojuegos o las mismas consolas traen múltiples opciones combinables para los idiomas, podrías configurarlo para que se escuche en perfecto francés, mientras lees los subtítulos en alemán, por ejemplo, lo cual puede ser una herramienta bastante útil combinada con unas clases particulares. En mi caso, desde pequeñito ya cogía a las amigas de mis hermanas y les pedía que me tradujeran los textos, así fui adquiriendo sin darme yo cuenta cierto vocabulario antes incluso de empezar con las clases en el colegio. Más tarde no dudé en preguntarle a mi profesor todo el vocabulario que no tenía y que aprendía en los videojuegos. Todo esto se ha traducido en una gran facilidad para los idiomas, buena pronunciación y tener buen oído para la música, incluso he acabado siendo músico a pesar de no tener conocimientos.

    Por desgracia, no existe ningún sistema como el PEGI que clasifique las posibles ventajas en el desarrollo que puedan aportar los videojuegos y aún menos en el caso concreto de los pequeños, pero piensa que es un terreno extremadamente nuevo en la humanidad, los videojuegos hace apenas 60 años que existen y el primero que existió era una versión electrónica del tres en raya al que llamaron OXO. Existen algunos mitos sobre videojuegos que aumentan la inteligencia, y realmente no hay demasiados estudios oficiales al respecto porque es algo que la sociedad está asumiendo muy lentamente, se podría decir que el auge más exponencial se ha dado en la útima década, pero te aseguro que han llegado para quedarse y consagrarse como lo que muchos llaman el octavo arte. La mayoría de estudios que existen al respecto son de índole militar y persiguen aplicaciones puramente militares para los soldados. Pero si utilizas google y filtras un poco las informaciones buenas de la paja, darás con todo lo que haya al respecto. En oficios como astronauta, piloto de aviones u otros vehículos, ya hace tiempo que se utilizan simuladores en forma de cabina de videojuego que se asemejarían a lo que se ve en algunas recreativas, pero recreando toda la realidad de un panel de control de un avión, por ejemplo, lo cual resulta una excelente formación de cara a la realidad e incluso para la gestión de estrés de una actividad como puede ser manejar un avión lleno de personas o un caza, al plantearse ésta "parecida a un juego".

  • Vanessa Ortega Jiménez
    Responder

    Los pokémon suponían un esfuerzo mental, ya que el objetivo primario era conseguir los 151 primeros pokémon, y esto suponía una serie de argucias que trascendían lo meramente referido al videojuego, traducido en echar más horas que un reloj, y ya no sólo a jugar; había que disponer de un cable para intercambiar pokémon con tus amigos, y de amigos que tuvieran las otras versiones de pokémon, éste es el aspecto puramente mercantil del negocio de la compañía que hace videojuegos y que cada vez más busca la fragmentación del producto con la intención de que tú tengas que aportar mayor cantidad de dinero para acceder al producto con todas sus posibilidades extendidas. Pero no solo eso, incluso cada vez más los videojuegos se hacen tan complejos que han de investigar por la red "la solución a X puzzle" o "cómo conseguir todos los objetos", o cualquier objetivo que se les plantee en el videojuego con el fin de alargar la vida del mismo a veces inútilmente, lo que se traduce siempre en más horas.

    El problema de estas horas es que resultan banales, esto es, por un lado sí es cierto que desarrollan capacidades pero el abanico de videojuegos es tan amplio que es cada vez más complicado dar con videojuegos que puedan aportar algún contenido cultural y no meramente lúdico, lo que complica aún más la labor de información de los padres respecto a los videojuegos que van a consumir sus hijos.

    Es verdad que existe la confusión que dices con los videojuegos, pero yo opino que esto cambiará a lo largo de este siglo y los videojuegos se verán más como otro arte y en parte como herramientas, y sus contenidos abarcarán mucho más de lo puramente lúdico. Aprender jugando es divertido y no precisa de un sobreesfuerzo del niño ante la necesidad impuesta de adquirir un conocimiento, lo que podría ser interesante investigar de cara a aumentar el aprendizaje que los niños serían capaces de adquirir. Y programar videojuegos no es ninguna tontería, se precisan conocimientos de complicados algoritmos matemáticos y lenguajes de programación que para nada son sencillos, y que cada vez son más enrevesados debido a la constante evolución de la tecnología y sus posibilidades. Pero al no estar todavía integrados totalmente en la mentalidad colectiva, mucho menos en la sociopolítica, existe una gran desinformación en torno a la realidad de los videojuegos, algunas corrientes de pensamiento lo demonizan y lo suelen comparar con los juegos de casino.

    La responsabilidad siempre va a ser de los padres, culpar a los videojuegos es no asumir su propia responsabilidad y nada más, pero éste es un aspecto que se tardará todavía en asumir por parte de la población. Será a partir de que estas primeras generaciones de jugadores de toda la vida lleguen a padres y abuelos que empiece a desarrollarse.

    Respecto a que el niño pueda preferir la vida real al videojuego, una buena solución es no introducirlo en los videojuegos antes de los 10 años, pero también son unos años que no tendrán ese aporte de desarrollo extra de sus capacidades cerebrales, lo cual es ver como siempre el equilibrio y recae en los padres valorar esto y tomar la elección de en qué punto de la vida y de qué forma se introducen en los videojuegos sus hijos. Si es que, ser padre es el trabajo más inagotable del mundo, pero también el más gratificante 😉

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